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sobremordida

¿Qué es la sobremordida y cómo tratarla?

Existen varias maneras en las que las que la arcada superior e inferior no tienen un correcto encaje, es decir, en las que los dientes superiores e inferiores no coinciden al morder. Cuando esto sucede, hablamos de que existe un problema de maloclusión dental, siendo la sobremordida uno de los tipos más comunes, pero también uno de los menos percibidos en los niños durante su desarrollo

Lo que debes saber sobre la sobremordida.

  1. ¿Qué es la sobremordida?
  2. ¿Puede evitarse la sobremordida?
  3. ¿Qué problemas genera?
  4. ¿Cómo se trata la sobremordida?

1. ¿Qué es la sobremordida?

La sobremordida es un problema de maloclusión dental de clase II en el que los dientes superiores se encuentran más adelantados que los inferiores y que, en según qué grados, pueden llegar a cubrirlos parcial o totalmente de forma vertical. Es decir, es un tipo de maloclusión dental en el que el maxilar se encuentra más sobresalido que la mandíbula.

Como hemos comentado, este tipo de mordida no siempre se percibe, especialmente en los grados más leves, ya que no tiene porqué estar acompañada de una mala alineación de los dientes, es decir, de dientes torcidos en la arcada. No obstante, en el momento en el que los incisivos superiores cubren en exceso más de un tercio de los inferiores, cuando deberían cubrir como máximo un tercio, ya se considera una sobremordida profunda, y en algunos casos pueden llegar a cubrirlos completamente. Esto también ayuda a diferenciar los tipos de sobremordida según su grado o la forma en la que se manifiestan.

2. ¿Puede evitarse la sobremordida?

Durante la etapa de crecimiento y desarrollo de los más pequeños es fundamental inculcarles y que aprendan buenos hábitos de salud dental. Y es que, entre las causas de la sobremordida, influyen tanto factores adquiridos en la niñez como la herencia genética, ya que la forma del maxilar y la mandíbula puede transmitirse de padres a hijos y favorecer esta maloclusión; de hecho, es hereditaria en un gran porcentaje de casos. Además, un hábito en concreto puede dar lugar a la sobremordida: la succión del pulgar o el uso prolongado del chupete, junto con alteraciones de la lengua, la posición de la lengua y su empuje, que influyen en el desarrollo de la mordida. Prolongar la succión del pulgar también altera el desarrollo de los huesos maxilares.

Por ello, es importante que los padres tengan en cuenta que, de usar chupete, los hábitos orales nocivos deben eliminarse antes de los tres años. Por otro lado, si el problema es la succión del pulgar u otro dedo, es recomendable acudir al pediatra, odontopediatra y ortodoncista, quienes podrían realizar las recomendaciones pertinentes para eliminar este hábito y así evitar la sobremordida y los problemas que podría causar.

3. ¿Qué problemas y causas de la sobremordida existen?

Si bien, como hemos comentado, existen distintos grados de sobremordida, sus consecuencias pueden dar lugar a otros problemas; de hecho, también pueden condicionar la función y la estética oral:

  1. Impedimento a la hora de hablar, ya que la correcta mordida de los dientes es clave en la articulación de algunos sonidos.
  2. Deficiencias en la masticación, provocando alteraciones funcionales, un sobre desgaste en algunos dientes y dolor a la hora de morder alimentos.
  3. Daños en los tejidos blandos como las encías a consecuencia del esfuerzo realizado por algunos dientes.
  4. Daños en el esmalte dental lo que puede llevar a un aumento en la probabilidad de sufrir fracturas dentales.
  5. Alteración en los dientes que pueden llevar al apiñamiento de los incisivos e incluso de los caninos (los colmillos).
  6. A consecuencia de esto, puede complicarse la higiene oral y llegar a aumentar la probabilidad de sufrir caries.
  7. Problemas respiratorios asociados al origen de la maloclusión. Imposibilidad de respirar con la boca cerrada.
  8. Bruxismo, a causa de una tensión excesiva en la mandíbula por la incorrecta oclusión y desgaste en los dientes.
  9. Problemas en la articulación temporomandibular o ATM que, además, pueden causar dolor de cabeza y cuello
  10. Alteración en la apariencia del rostro, ya que visualmente la relación entre el maxilar superior y la mandíbula se ve descompensada, y una sobremordida severa puede afectar la estética facial y de la sonrisa.

4. ¿Cómo se trata la sobremordida?

El objetivo principal en el tratamiento para la sobremordida de los más pequeños y adolescentes es el de corregir la incorrecta relación de la piezas dentales en la arcada superior con respecto a las inferiores. Así se logrará mejorar la funcionalidad y la estética de los dientes. Pero para ello es necesario llevar a cabo un tratamiento de ortodoncia en función de cuándo se haya diagnosticado el problema, del grado de la maloclusión —incluida una sobremordida severa, que se desarrolla en el apartado 1.4.2— y de la manera en que se presenta en cada paciente. A continuación, veremos cómo corregir la sobremordida según la edad y las necesidades de las personas en cada caso:

4.1. Ortodoncia interceptiva.

La ortodoncia interceptiva es el tratamiento de ortodoncia infantil que puede solventar y prevenir los casos de sobremordida en niños entre 6 y 11 años, apoyándose en aparatos que guían el crecimiento de los huesos maxilares cuando aún están en fase de desarrollo, siempre que se diagnostique de forma precisa en clínicas especializadas.

En esta fase de la vida es posible centrarse en los huesos maxilares, no en la posición de los dientes, ya que habría que esperar a que hubieran erupcionado todos los dientes definitivos. Es por ello que, a continuación, tras este tratamiento podría ser necesario llevar a cabo lo que conocemos como ortodoncia correctiva.

4.2. Ortodoncia correctiva.

La ortodoncia correctiva si inicia a partir de los 12 años, cuando los huesos maxilares ya se han formado completamente y han erupcionado los dientes definitivos. Con este tipo de ortodoncia es posible corregir la posición de los dientes de adolescentes y jóvenes (y también adultos) mediante los siguientes tratamientos.

Los tratamientos de ortodoncia correctiva permiten que los adolescentes lleguen a la edad adulta con una correcta alineación de dientes que de lugar a la mordida ideal de los dientes para que tanto la funcionalidad como la estética sean las óptimas. En este caso hay varios tipos de tratamiento que se pueden llevar a cabo, y suelen durar entre 12 y 24 meses, aunque las sobremordidas leves pueden corregirse en 12 meses:

  • Ortodoncia con brackets metálicos o brackets autoligables que es el tipo de tratamiento más común; los brackets tradicionales son un método efectivo para mover dientes gradualmente y conseguir los objetivos marcados por el especialista
  • Ortodoncia con alineadores transparentes Invisalign Teen es un tratamiento más estético con férulas hechas a medida que deben ir cambiándose para mejorar la alineación de los dientes también de forma gradual; además, los alineadores transparentes son una alternativa popular para adolescentes y adultos.

Por otro lado, si se llegara a la edad adulta con una sobremordida severa que no se hubiera corregido durante la infancia, sería necesario llevar a cabo un tratamiento ortodóntico junto con lo que se conoce como cirugía ortognática, que se realiza a partir de los 21 años y permitiría corregir la relación entre los maxilares superiores e inferiores.

Es por ello, que para evitar estos procedimientos más complejos y costosos se recomienda llevar a los niños a revisiones periódicas con el odontopediatra quien no sólo va a determinar si el estado de salud de dientes y encías es el óptimo, sino que también va a ir observando el crecimiento de maxilares y mandíbula durante la etapa de desarrollo para prevenir y corregir la sobremordida de forma efectiva a una edad temprana, consiguiendo así una mordida ideal para el adolescente y adulto, como también señala la sociedad española de ortodoncia en este artículo informativo.